La mejor forma de echar raíces en suelo italiano para inversores extranjeros.
Una parcela propia en Val d'Orcia, diseñada a su medida desde media hectárea. No una casa más en la Toscana: la tierra que transforma su llegada a Italia en un legado familiar.
Italia abrió sus puertas. Falta lo esencial: pertenecer.
En los últimos años, más de mil grandes patrimonios trasladaron su residencia a Italia. Llegaron por el arte, por el ritmo de vida, por la gastronomía — y, sí, por el régimen de impuesto de suma fija (flat tax) que Italia ofrece a sus nuevos residentes y que hoy vuelve a colocar al país en la cima de los destinos de los grandes patrimonios.
Pero una residencia es una dirección postal. El arraigo es otra cosa.
Terroir existe para quienes no quieren solo vivir en la Toscana, sino ser parte de ella: tener su nombre en una parcela, su vino naciendo de su propia tierra, su lugar en la mesa de Oria por generaciones.
Terroir: la tierra, diseñada en torno a usted.
Mosaico y Quadro le abren las puertas de Oria. Terroir le entrega las llaves de su propia tierra.
Es la expresión más exclusiva y personal del proyecto: la experiencia más íntima de convertirse en productor en Italia —su propio vino, su aceite y otros frutos de la tierra— sobre una parcela propia en Val d'Orcia, desde 5.000 metros cuadrados (media hectárea), diseñada enteramente a su medida. Usted elige la tierra; nosotros la convertimos en su rincón de la Toscana.
Desde 5.000 m² de viñedo en una de las denominaciones más codiciadas de Italia.
Cada Terroir se diseña en torno a sus intereses — del vino al olivar, de la casa al ritual de la vendimia.
La tierra y su fruto llevan su firma, y se transmiten a quienes vengan después.
Mil años de la misma tierra.
En el año 898, sobre estas colinas, un monasterio ligado al Ospedale di Santa Maria della Scala de Siena daba descanso y vino a los peregrinos de la Via Francigena. Más de mil años después, esa misma tierra sigue dando fruto — y hoy puede llevar su nombre.
Oria nace en el corazón de Val d'Orcia, Patrimonio de la Humanidad, a un paso de Montalcino. Todo proviene del mismo suelo: el vino, un Supertoscano firmado por el enólogo Roberto Cipresso —creador de 133 clones de Sangiovese—; el aceite Terre di Siena DOP; el Essentia Balsamico de la Acetaia di Oria; la pasta de trigo duro; y el monasterio restaurado, hoy hotel y spa.
Lo une todo una proporción: 1,618 —el número áureo—, la armonía que la naturaleza repite y que da nombre a Oria 1.618.
Cómo se crea su Terroir.
Entendemos qué busca: vino, olivar, retiro, legado, o todo a la vez.
Elige su tierra dentro de Val d'Orcia, desde 5.000 m².
Personalizamos la producción, las experiencias y su presencia en la finca.
Su participación queda ligada a una membresía permanente del Programa Oria; la tierra y su fruto se transmiten a sus herederos.
No solo poseer la tierra. Vivirla.
Ser parte de Terroir es tener una casa en el monasterio: catorce suites y un spa donde antes oraban los monjes. Es volver cada otoño para Oria Day y vendimiar su propio vino junto a la comunidad. Es la mesa del productor, las experiencias 360° por el viñedo, el olivar y la barricaia medieval.
Es la dolce vita — pero con raíces.
Un proyecto con nombre y firma.
Oria es la visión conjunta de Martín Iglesias y Roberto Cipresso, uno de los enólogos más respetados de Italia, autor de vinos de culto en Montalcino y en el mundo. El proyecto ha sido reseñado por medios especializados del sector vitivinícola, como Vinetur y Vinómanos.
Lo que conviene saber antes de la conversación
Su Terroir comienza con una conversación.
Terroir se ofrece por consulta privada y se diseña caso por caso. Déjenos sus datos y un asesor de Oria se pondrá en contacto para iniciar el proceso.